“Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes”, mucho más que un libro. Por Óscar Humberto Gómez Gómez

 

Ayer, con ocasión del Día del Padre, una de mis hijas me regaló un hermoso libro.

La obra se titula “Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes” y se subtitula “100 mujeres extraordinarias de Colombia y Ecuador”.

Antaño se decía que “Un buen libro es aquel que se abre con interés y se cierra con provecho”.

También se decía que “El regalo de un libro es un delicado elogio”.

Yo digo, además, que así como lo mínimo que debe hacer uno si le obsequian un disco es escucharlo, lo mínimo que debe hacer cuando le regalan un libro, aparte de dar las gracias, es leerlo.

He leído, por ello, el libro que me regaló mi hija.

De algunas de aquellas mujeres tenía noticia. Podría mencionar los casos de Shakira y Andrea Echeverri.

Desde luego, atrajeron mi atención los nombres de mujeres hacia las cuales, por una razón u otra, he profesado admiración, respeto y hasta afecto.

Ahí veo, ciertamente, insertadas dentro del libro en riguroso orden alfabético, los nombres familiares de Adriana Lucía, Antonia Santos, Beatriz González, Caterine Ibargüen, Claudia López, Débora Arango, Diana Uribe, Elisa Mújica, Esmeralda Arboleda, Esther Forero, Fanny Mickey, Felisa Bursztyn, Florence Thomas, Jineth Bedoya, Laura Restrepo, María Cano, María Mercedes Carranza, Mariana Pajón, Marvel Moreno, Petrona Martínez, Soledad Acosta de Samper, Totó La Momposina y Virginia Gutiérrez de Pineda.

Todas, por supuesto, son merecedoras de estar ahí.

Inevitablemente, echo de menos a algunas: a Silvia Galvis, por ejemplo. O a Esperanza Acevedo (Vicky). O más atrás, en el tiempo, a Policarpa Salavarrieta, y aún más atrás, a Manuela Beltrán. Hay otras menos famosas, pero no menos merecedoras de ser mencionadas en una segunda edición, igual que las anteriores: Evangelina Díaz, Juana Ramírez y Fidelina Ramos, por ejemplo.

En fin, abrí este libro con interés y lo cerré con provecho: el provecho de haber sabido de esas otras mujeres de las que nada sabía.

 

 

Lujosa, por lo demás, la presentación de la obra. Como su editor fungió Editorial Planeta; como su impresor, Editorial Nomos. Elena Favilli fue la diseñadora editorial y Cesar Iannarella lo fue de la portada. Los textos estuvieron a cargo de Tatiana Andrade, Juliana Muñoz Toro y Lina Tono, y las ilustraciones son de numerosas dibujantes como Natalia Rojas Castro, Adriana Ocampo, Paula Terán Ospina, Mar García, Ana María Rey, Carolina Alarcón, Elizabet Builes, Laura Díez, Paula Carvajal, Sara Tomate, Catalina Vásquez, Juliana Cuervo, Alejandra Balaguera, Herikita, Isabel Gómez Machado, Fernanda Amaya, Cristina Yépez, Sarahconhache, Manuela Guzmán, Tatee, Marthilda, Sindy Elefante, Luisa Uribe, Angélica Olmoz, Natalia Rojas Castro y Marcela Quiroz.

El libro está de estreno, pues su año de edición es este, 2021; de hecho, fue publicado en marzo, esto es, hace apenas tres meses.

“Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes. 100 mujeres extraordinarias de Colombia y Ecuador” es, más que un libro, un homenaje a la mujer a través de la exaltación de algunas representantes de ese género en dos países latinoamericanos que entre 1821 y 1830 formaron parte, junto con Venezuela, de una sola nación y de un solo sueño.

 

Muchas gracias, Alejandra, por tu delicado elogio.

 

¡Gracias por compartirla!
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