A 20 años de “El campesino embejucao”: ¿cuál es el estado actual de la música andina colombiana? Por Óscar Humberto Gómez Gómez

ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ como “EL CAMPESINO EMBEJUCAO”. [Fotografía: David Navarro Gámez. 2002]

 

Como ustedes lo saben, en el año 2001 -cuando yo llevaba 20 años ejerciendo la abogacía- fui invitado por el ingeniero agrónomo Roberto Villamizar Mutis a participar en un certamen de música folclórica.

La invitación me fue cursada solamente porque se conocía mi afición a la música y porque cantaba, acompañándome con la guitarra o al frente de alguna agrupación musical, por lo general aficionada, en reuniones familiares y de amigos. No era, pues, porque tuviese calidades que me hicieran merecedor de una invitación de esa naturaleza.

Aquella participación, sin embargo, lo que habría de significar sería que ingresara, con bombos y platillos, al mundo artístico y cultural colombiano.

Todo sobrevendría a raíz de la inesperada acogida que tendría un bambuco que yo iría a componer, sentado en una silla de cuero instalada dentro de la habitación que compartía con mi esposa y mientras ella se bañaba, para atender dicha invitación.

Un bambuco que compondría, hay que reconocerlo, usando los mismos tres tonos elementales con que ya se habían compuesto hasta ese momento numerosas canciones, pues yo no tenía formación musical alguna que me permitiera crear algo más complejo y original.

La razón que tendría para componer aquella cancioncilla era, precisamente, la de que no veía que mi voz pudiese competir en forma medianamente digna con las de los verdaderos artistas que allí tomarían parte, si me limitaba a cantar, igual que ellos, canciones ya existentes.

 

 

Aquel nuevo bambuco (a cuyo ritmo, por el aire campesino que le imprimí, bautizaría más tarde “bambuco guasca”) se tituló EL CAMPESINO EMBEJUCAO.

Esta canción sintetizaba la difícil situación en que se encontraba el campesino colombiano, atrapado en medio del conflicto armado y de las poderosas fuerzas políticas en pugna por el poder.

 

ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ COMO “EL CAMPESINO EMBEJUCAO”

 

Después de aquella participación -inesperadamente apoteósica-, y debido a las circunstancias particulares que la habían rodeado, decidí grabar mi canción en un CD.

 

La idea inicial se reducía a un simple CD casero que le regalaría a mi familia, a mis amigos y a algunos de mis clientes como regalo de Navidad en aquel fin de año. Corría el año 2001.

En noviembre de aquel 2001 ya tenía el tema grabado, mezclado y masterizado, y también contaba con los CDs quemados que iba a obsequiar. Eran en total cincuenta.

Empero, todo iría a ser distinto de lo inicialmente planeado.

 

Sucedió, en efecto, que una copia de aquel CD fue pasado al aire por la Emisora Cultural Luis Carlos Galán Sarmiento en el programa Álbum Musical de Colombia, dirigido por Víctor Suárez, y la aceptación popular fue tal desde ese mismo día, que enseguida el tema empezó a ser pasado al aire también por las emisoras de RCN, Caracol, Todelar, Grupo Radial Colombiano, Radio Melodía, Emisora de la Policía Nacional, etcétera, radiodifusoras que se lo solicitaron a la Luis Carlos Galán Sarmiento.

 

En los meses siguientes y hasta mediados del primer trimestre de 2002, tuve que dedicarme a componer otras canciones, a montarlas con quienes ya eran mis músicos acompañantes y a grabarlas en largas jornadas de estudio, pues había surgido la necesidad de prensar el CD completo.

Para abril del siguiente año, 2002, ya teníamos listo el disco y fue así como el sábado 13 de abril de 2002, en el Auditorio Pedro Gómez Valderrama, del Instituto Municipal de Cultura, ubicado dentro de las instalaciones de la Biblioteca Pública Municipal Gabriel Turbay, con un lleno total, se llevó a cabo su lanzamiento. Hubo mucha gente que tuvo que sentarse en las gradas o en los pasillos del auditorio, y gran cantidad de personas no pudieron ingresar. Esa noche se agotaron los CDs y hubo que mandar a prensar nuevas cajas de discos. Muy pronto, los cincuenta CDs quemados que pensaba regalar en diciembre se convertirían en un millón.

 

VÍCTOR SUÁREZ, DIRECTOR DEL “ÁLBUM MUSICAL DE COLOMBIA” EN 2002, PRIMER LOCUTOR COLOMBIANO QUE PUSO A SONAR EN LA RADIO “EL CAMPESINO EMBEJUCAO”.

 

Mi bambuco terminó convertido en el himno del pueblo campesino de Colombia y me abrió las puertas de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia.

 

 

En el libro Juglares hispanoamericanos del autor antioqueño John Jairo Torres de la Pava se lee lo siguiente:

Gómez Gómez Óscar Humberto (…). Es el creador del bambuco El campesino embejucao, una obra de gran popularidad a principios del siglo XXI en Colombia y que refleja la dura realidad campesina del país que se ve acorralada por los diversos actores de la violencia. (…). La Gobernación de Santander, mediante Decreto 0434 de diciembre 13 de 2003, condecoró al cantautor con la Orden Ciudadano Meritorio”. (pág. 185).

 

En su sorprendente aceptación popular, EL CAMPESINO EMBEJUCAO no distinguió edades, ni lugares de la geografía nacional.

Si no, que lo diga la banda rockera Monsieur Periné, de Bogotá, Premio Grammy Latino, y lo refrende la reacción del público joven en el Auditorio Luis A. Calvo de la Universidad Industrial de Santander (UIS) de Bucaramanga (concierto del 4 de febrero de 2012) (VÉASE VIDEO ABAJO).

Pero, además, EL CAMPESINO EMBEJUCAO traspasó las fronteras patrias y llegó a sonar en emisoras de radio con asiento en el extranjero, tal y como lo registró el diario EL TIEMPO, de Bogotá, en su edición del 2 de agosto de 2004, nota a la que aún hay acceso por Internet:

 

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1518981

 

El inusitado éxito de EL CAMPESINO EMBEJUCAO literalmente me obligó a asumir tareas completamente nuevas y de naturaleza absolutamente distinta a la del ejercicio de la abogacía, como las de componer nuevas canciones, montar los nuevos temas con nuestros músicos acompañantes en largas jornadas de ensayos, trabajar durante horas, días y semanas en el estudio de grabación, asumir las tareas de diseño de carátulas, producir la discografía, atender las presentaciones en diversos lugares de la geografía nacional -incluso tuvimos que declinar invitaciones a presentarnos ante la colonia colombiana fuera de Colombia-, ponerme junto con mi esposa al frente de las actividades de comercialización de la música preparando y cumpliendo con los envíos de discos a las distribuidoras, sub-distribuidoras y tiendas en las diversas ciudades y pueblos del país, atender las labores de promoción radial a lo largo y ancho de Colombia, luchar ante las autoridades competentes contra la inclemente y descarada piratería de la que empezamos a ser víctimas, etcétera. Actividades en las que, obviamente, tenía que invertir tiempo, esfuerzo y, por supuesto, dinero. Yo lo hacía pensando siempre en el compromiso que había decidido asumir de contribuir a defender la cultura nacional, especialmente la música andina de nuestro país, pero de manera muy particular la riqueza cultural de Santander.

 

ÓSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ COMO “EL CAMPESINO EMBEJUCAO”, EN EL CIERRE DE LA FERIA DE LAS FLORES DE MEDELLÍN.

 

Se creó, entonces, el personaje EL CAMPESINO EMBEJUCAO y se dio inicio a la serie discográfica EL CAMPESINO EMBEJUCAO, bajo  nuestro propio sello personal, al que bauticé Casa Discográfica PaulAlejandra.

 

Es decir, que EL CAMPESINO EMBEJUCAO dejó de ser solamente un bambuco y terminó convertido en todo un proyecto artístico y cultural que se ganó el corazón de los santandereanos y, en general, de los colombianos. [Véase: Sección MÚSICA y Sección CARICATURA].

 



 

OSCAR HUMBERTO GOMEZ GOMEZ SALUDÁNDOSE CON EL CAMPESINO EMBEJUCAO (Caricatura de Pedro Jesús Vargas Cordero, OKAK)

 

EL ARTE POPULAR HA EXALTADO A “EL CAMPESINO EMBEJUCAO” COMO SÍMBOLO DE NUESTRO PUEBLO. / EN LA FOTO: ARTISTA ANÓNIMO ENCARNANDO UNA ESTATUA HUMANA DE “EL CAMPESINO EMBEJUCAO” EN LA FERIA DEL HOGAR. CÁMARA DE COMERCIO DE BUCARAMANGA. AÑO 2009

 

Lamentablemente, ante la absoluta falta de tiempo con que contaba para viajar y permanecer por lapsos considerables fuera de mi oficina, así como para atender en la misma Bucaramanga las horas de ensayo, grabación y demás actividades inherentes al proyecto, me vi obligado a suspenderlo.

Hoy en día, percibo que el proyecto se mantiene latente en la memoria de mis amigos, buena parte de los cuales me han pedido que lo retome. Por ello, la dirección electrónica de este blog también es la siguiente:

elcampesinoembejucao.com

 

OSCAR HUMBERTO GÓMEZ GÓMEZ COMO “EL CAMPESINO EMBEJUCAO”. [Fotografía: Pedro Jesús Vargas. 2004]

 

A continuación, pueden escuchar EL CAMPESINO EMBEJUCAO en cuatro versiones:

 

1) la versión del dueto Manná,

 

 

2) la versión de una banda de pueblo -la Banda de Machetá (departamento de Cundinamarca)-,

 

 

y

 

3) la versión vallenata que yo mismo grabé años después.

 

 

Lamentablemente, no me fue posible hacer el video oficial de la canción. Un video no oficial, subido por una persona de nombre Weimar Salazar -a quien no conocía-, y que ya se aproximaba a los tres millones quinientos mil (3’500.000) visitantes, fue inexplicablemente retirado por Youtube aduciendo “reiteradas reclamaciones por derechos de autor”, mismas que yo jamás hice. Todo parece indicar que Youtube fue asaltado en su buena fe por personajes oscuros que querían hacerme daño movidos por la envidia.

 

Otro seguidor nuestro, a quien tampoco conozco, Erik Obando, volvió a subir la canción a Youtube, pero ya era prácticamente imposible rehacer lo que Youtube acabó.

Insertamos, en todo caso, este nuevo y sencillo video a continuación, antes de nuestra versión vallenata.

 

 

Finalmente, y a modo de complemento, se inserta la interpretación de la banda rockera colombiana Monsieur Periné, de Bogotá, Premio Grammy Latino en su apoteósico concierto del 4 de febrero de 2012 celebrado en el Auditorio Luis A. Calvo de la Universidad Industrial de Santander (UIS), de la ciudad de Bucaramanga y al cual, por quebrantos de salud, lamentablemente no pude asistir.

 

 

Aquí está, pues, la canción EL CAMPESINO EMBEJUCAO:

 

 

 

 

 

Mi proyecto artístico “El campesino embejucao” me permitió conocer de cerca la situación de la música folclórica nacional.

 

 

Percibí, en primer lugar, una manifiesta situación de exclusión de esos aires autóctonos por parte de la gran red radiofónica nacional comercial.

 

SILLETERO JUNTO A SU SILLETA. FERIA DE LAS FLORES. MEDELLÍN, ANTIOQUIA (COLOMBIA)

 

La Constitución de Colombia le ordena al Estado proteger la diversidad cultural de la nación colombiana.

 

LA CUMBIA, UNO DE LOS AIRES MÁS HERMOSOS DEL FOLCLOR COLOMBIANO

 

No tiene presentación, por ello, que se haya venido permitiendo el uso del espectro electromagnético, que es de todos nosotros —que es como decir de la nación colombiana— sin exigirles a quienes lo utilizan nada a cambio.

 

MAESTRO JOSÉ A. MORALES, HONRA Y PREZ DE LA MÚSICA NACIONAL DE COLOMBIA

 

Observé que nuestros compositores y artistas que cultivan tiples y bambucos se mueren de hambre y de olvido.

 

JAIME LLANO GONZÁLEZ, MAESTRO POR EXCELENCIA DE LA MÚSICA ANDINA DE COLOMBIA

 

También se van hundiendo en la más absoluta pobreza los juglares del folclor vallenato.

 

MAESTRO ALEJANDRO DURÁN, UNO DE LOS INTÉRPRETES DEL FOLCLOR VALLENATO MÁS QUERIDOS POR EL PUEBLO COLOMBIANO

 

Descubrí que el abandono oficial y social afecta también a los humildes cultores populares del hermoso folclor llanero, folclor al cual me aproximé componiendo y algunas canciones en aires llaneros.

 

EL JOROPO, SÍMBOLO MUSICAL DE LOS LLANOS COLOMBIANOS

 

EL JOROPO LLANERO, UNA DE LAS BELLAS EXPRESIONES MUSICALES DE COLOMBIA

 

Y ni qué decir de lo que capté respecto de la situación económica de los anónimos artistas que no han dejado morir las expresiones artísticas de nuestro litoral Pacífico.

 

 

LA CONTRADANZA, PRECIOSA EXPRESIÓN MUSICAL DEL HERMANO DEPARTAMENTO DEL CHOCÓ, AL OCCIDENTE DE COLOMBIA, SOBRE EL OCÉANO PACÍFICO

 

Vi que no existe integración en los festivales artísticos entre las diferentes expresiones culturales colombianas y concluí que con ello se desaprovechan escenarios que podrían servir para dar comienzo a una aproximación fraterna entre las regiones.

 

EN VILLANUEVA (GUAJIRA) SE CELEBRA ANUALMENTE EL FESTIVAL “CUNA DE ACORDEONES”, EXPRESIÓN POR EXCELENCIA DEL FOLCLOR VALLENATO COLOMBIANO

 

Me sorprendió el desconocimiento general existente sobre la relación de la música andina y nuestra historia. Casi nadie sabe, por ejemplo, que la banda de música del Batallón Voltígeros animó a las tropas patriotas en la Batalla de Ayacucho —que selló la Independencia de América— al son de “La guaneña”, pieza emblemática del folclor de nuestro hermano departamento de Nariño.

 

EN PASTO, CAPITAL DEL HERMANO DEPARTAMENTO DE NARIÑO, AL SUROCCIDENTE COLOMBIANO, SE CELEBRA EL CARNAVAL DE NEGROS Y BLANCOS, DONDE RESUENA LA TRADICIONAL GUANEÑA

 

Supe que en Vélez (Santander) se celebra un tradicional certamen de música andina, pero también supe que no faltan allí los lunares y las dificultades. Por ejemplo, me enteré de que en una ocasión a algunos artistas participantes —entre ellos el tiplista Hermes Espitia— les tocó ir a solicitar que a los parlantes de vehículos estacionados alrededor del parque principal, donde se estaba celebrando el evento, les bajaran el estridente volumen con que se estaba oyendo música norteña.

 

FESTIVAL DE LA GUABINA Y EL TIPLE. VÉLEZ / SANTANDER (COLOMBIA)

 

Más tarde vine a saber que algunos pocos programas de radio que difundían las canciones andinas colombianas han desaparecido y en otros escenarios sus productores se ven enfrentados a la opción de trabajar gratis o irse. Así, por ejemplo, sucedió con Jairo Zafra, conductor del programa “Travesía Musical”, de la Radiodifusora Nacional —en el que tuve el privilegio de participar durante dos días continuos— y con Víctor Suárez y su programa “Álbum Musical de Colombia”, que se había convertido en insignia de la Emisora Cultural Luis Carlos Galán Sarmiento.

 

LOS ARTISTAS SANTANDEREANOS COMO ÁLVARO NAVARRO Y CARLOS MANRIQUE, INTEGRANTES DEL MAGNÍFICO DUETO DE MÚSICA ANDINA COLOMBIANA “MANNÁ”, TENÍAN COMO CANAL DE EXPRESIÓN EL ÁLBUM MUSICAL DE COLOMBIA

 

 

Este año 2021, para no ir tan lejos, una de las figuras más representativas de la música andina nacional, el maestro Álvaro Villalba, con quien tuve el inmenso honor de compartir escenario, murió este año hundido en el olvido y en las necesidades.

 

FESTIVAL NACIONAL DEL BAMBUCO. NEIVA (HUILA) / COLOMBIA

 

La música colombiana debería ser un lazo de unión entre mis compatriotas. El Estado debería asumir un verdadero papel promocional de ella dentro de los segmentos poblacionales jóvenes e infantiles, bajo el entendido de que, como suelo repetir, todo lo que se separa de la niñez y de la juventud inevitablemente languidece y muere.

Y también bajo el entendido de que el trato a la música representativa del país debe ser digno y estar, por lo tanto, a la altura de lo que significa —o al menos de lo que debiera significar— como factor de cohesión y de fraternidad dentro del tejido social colombiano.

 

¡Gracias por compartirla!
Publicado en Música | Comentarios desactivados en A 20 años de “El campesino embejucao”: ¿cuál es el estado actual de la música andina colombiana? Por Óscar Humberto Gómez Gómez